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La Fundación
Interamericana (IAF), es una institución de desarrollo experimental. Además de
financiar proyectos eficaces, busca experiencias innovadoras que generan
lecciones aplicables a otros casos. Está especialmente interesada en otorgar
financiamiento a grupos de base para ayudarlos a aumentar su capacidad decisoria
y de autogobierno, y a crear alianzas con los sectores público y privado. La IAF
es una institución que aprende a través de las donaciones que financia; responde
solamente a iniciativas que se le presentan; no identifica problemas ni sugiere
proyectos.
La IAF acepta propuestas
de proyecto durante todo el año, pero las agrupa en dos ciclos de decisión de
financiamiento: las recibidas hasta el 31 de julio (nótese la extensión de
tiempo) y las recibidas hasta el 31 de diciembre. El proceso de análisis puede
tomar hasta 18 meses, dependiendo de la complejidad del proyecto y el número de
visitas requeridas.
La IAF opera bajo la
premisa de que el desarrollo de las sociedades puede darse solamente cuando se
construye sobre una base sólida. Ésta no se puede construir de arriba hacia
abajo; la política pública mejor formulada fracasará en su implementación si no
descansa sobre una base ciudadana que la haga funcionar. La base del desarrollo,
por lo tanto, es una cultura de ciudadanía abarcadora, comprometida y activa,
una ciudadanía responsable y participativa. El desarrollo desde la base es la
base del desarrollo.
Nuestros lineamientos
programáticos han sido siempre los mismos:
-
Responder a las
necesidades de los donatarios, no identificarlas;
-
ser innovadores en
el campo del desarrollo social y apoyar la experimentación por medio de
proyectos pilotos;
-
trabajar con grupos
privados y a través de alianzas con el sector público, la empresa y la sociedad
civil;
-
seleccionar
proyectos por sus propios méritos y promesa de aportar al conocimiento del
cambio social y no por categorías temáticas;
-
hacer hincapié en
la equidad, el acceso a las oportunidades y la comunicación como medios para
lidiar con las tensiones y conflictos sociales que impiden el desarrollo.
Dentro de esos
principios, consideraremos una enorme variedad de posibilidades,
salvo:
-
Propuestas
presentadas o dirigidas por entidades de gobierno;
-
propuestas presentadas o dirigidas por entidades de fuera
del
país donde se ubica el proyecto;
-
propuestas que dependen exclusivamente de las contribuciones
externas solicitadas;
-
propuestas relacionados con partidos políticos o movimientos
partidarios;
-
actividades puramente religiosas o
sectarias;
-
investigación pura;
-
proyectos asistenciales de cualquier
tipo;
-
solicitudes de contribución demasiado pequeñas (menos de
US$25.000) o demasiado grandes (más de US$700.000);
-
proyectos
que no tengan como
objetivo fomentar la capacidad de autoayuda de sus
beneficiarios.
Véase
una discusión del papel de la IAF en el desarrollo,
en
"La asistencia para el desarrollo
desde una perspectiva de base"
por Ramón Daubón en Desarrollo de
Base. |